Sordera y vértigo
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Introducción

Mediante la rehabilitación vestibular y postural favorecemos y estimulamos el desarrollo de mecanismos que ayudan a compensar y corregir las alteraciones de la orientación espacial y del equilibrio. Dichos mecanismos pueden generarse de forma espontánea y mediante estímulos que favorecen su desarrollo y están relacionados con el sistema vestibular y con los sistemas visual y somatosensorial (formado por receptores de la piel, musculos y articulaciones), con los que colabora en el mantenimiento del equilibrio.

Cuando existe una lesión vestibular y, por tanto, la información que nos proporciona este sistema es errónea, se produce una contradicción con la información que obtenemos del sistema visual y del sistema somatosensorial lo que puede provocar síntomas como vértigo, desequilibrio, inestabilidad, desorientación etc. La provocación intencionada y reiterada de los síntomas mediante movimientos repetidos de la cabeza, los ojos y el cuerpo estimula el desarrollo de mecanismos cerebrales de adaptación y reaprendizaje (autorreparación) que corrigen la información vestibular errónea recalibrándola con la de los sistemas visual y somatosensorial, dando lugar a la disminución o desaparición de los síntomas; a ello contribuyen tambien mecanismos de habituación producidos por la simple provocación reiterada de dichos síntomas.

Movimientos de la cabeza, los ojos y el cuerpo se enmarcan dentro de programas de ejercicios de rehabilitación vestibular y del equilibrio, tratamiento que ofrece múltiples opciones dependiendo de las características de la lesión, como por ejemplo:

 

a) Tratamiento de lesiones vestibulares de un solo lado (p.e., lesión de un laberinto), mediante protocolos de ejercicios que estimulan mecanismos cerebrales de adaptación vestibular que reequilibran la función vestibular.

 

b) Tratamiento de lesiones vestibulares de ambos lados, mediante protocolos de ejercicios que estimulan y desarrollan mecanismos visuales y somatosensoriales de substitución que reemplazan la función de los mecanismos vestibulares ausentes.